Un anécdota...

Hablando una vez con mi abuelo paterno me vino a la mente grabar nuestras conversaciones; seguido nos contaba sobre su ajetreada vida campirana. De todo nos hablaba menos de una cosa: de sus novias. ¿Raro verdad?, pero en fin, de lo que me arrepiento es de no haberlo grabado como se me había ocurrido.
PD. Las ocurrencias sin acción, simplemente ¡no sirven de nada! ¡Aprovechen sus ocurrencias para que hagan historia!

3 dijo
Aprender de los antiguos siempre es bueno.
27 Enero 2006 | 09:34 AM